Despoblación

Un toque por amor al pueblo: las campanas repican este lunes en toda Extremadura

Los obispos de Extremadura dan la alerta ante la 'Extremadura vaciada': la región pierde habitantes a un ritmo de 12 personas al día

Las campanas tocan al unísono este lunes para llamar la atención a la sociedad y las administraciones

Repique de campanas por la despoblación

Carlos Gil

Cáceres

Los obispos de Extremadura hacen un llamamiento a la sociedad y a las autoridades para afrontar la "grave crisis demográfica que atraviesa la región". En una carta pastoral titulada “Por amor a nuestro pueblo”, los obispos Ernesto J. Brotóns Tena (Plasencia), Fr. José Rodríguez Carballo (Mérida-Badajoz) y Jesús Pulido Arriero (Coria-Cáceres) han alertado sobre la progresiva despoblación de Extremaduray han instado a una acción política decidida para revertir esta situación.

La misiva señala datos alarmantes:  la región ha perdido habitantes a un ritmo de 12 personas al día (uno cada dos horas) durante la última década. En enero de 2024, de los 388 municipios con que cuenta la región, 144 habían visto aumentar su población, 231 habían experimentado un descenso y 13 se mantenían estables.

Asimismo, la emigración de jóvenes se ha convertido en un problema estructural. Además, la tasa de pobreza en Extremadura es la más alta de España y afecta especialmente a las mujeres rurales con escasas oportunidades laborales.

Describen en su carta otros problemas: “La escasa industria, la realidad de nuestras comunicaciones a menudo deficientes, del tren rápido que no acaba de llegar, de los nuevos megaproyectos que dañan nuestro medio ambiente y eliminan posibilidades de desarrollo”.

Descienden los servicios, la sanidad...

En el documento, los obispos describen con inquietud la realidad de muchos pueblos: “Nos sobrecoge la cantidad de casas semiderruidas o letreros que anuncian que están en venta. Por otra parte, podemos apreciar que donde, no hace muchos años todavía, había bancos, panaderías, ultramarinos, zapaterías y otros comercios, apenas queda hoy rastro de actividad laboral o comercial".  A esta crisis demográfica y económica se suma la falta de servicios esenciales, como una "sanidad insuficiente" en muchas zonas rurales. Los obispos denuncian que “no todos los días hay atención médica en los consultorios de los pueblos pequeños que comparten personal sanitario”.Por todo ello, los obispos reafirman su compromiso con el bienestar de su pueblo y hacen un llamamiento a la acción conjunta de las autoridades y la sociedad para enfrentar este desafío.

Sin embargo, también destacan signos de esperanza, como el regreso de familias atraídas por la calidad de vida y la solidaridad que caracteriza a la comunidad.

La Iglesia llama a mantener la esperanza, “esa esperanza nos sostiene y nos mantiene en movimiento, capacitándonos para superar la tentación de permanecer paralizados”, y pide actuar contra la despoblación: ante la crisis demográfica y económica de la España vaciada, los obispos destacan la importancia de la esperanza como motor de cambio y subrayan la necesidad de no permanecer inmóviles ante los desafíos que amenazan el futuro del medio rural.

Un gesto simbólico para la sensibilización

Como parte de esta iniciativa, los obispos han convocado un acto simbólico: este lunes 31 de marzo, a las 13:00 horas, las campanas de todas las parroquias de la provincia eclesiástica han sonado simultáneamente en señal de alerta por la “Extremadura vaciada”. Se unen así a una campaña nacional para llamar la atención sobre esta situación. Además, en las celebraciones del sábado, día 30, se incluirán oraciones y reflexiones sobre esta realidad.

Los obispos concluyen su mensaje con un llamado a la unidad y la esperanza: “Cuantos formamos parte de la Iglesia (…) no podemos quedar insensibles”.

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