Olivera de nacimiento y de vocación. Pacense por elección y dedicación. Ejerce en la prensa escrita desde hace más de 30 años y cada día se despierta dispuesta a aprender algo nuevo, del mundo, de la gente que la rodea, de los errores que comete y de las palabras de un idioma riquísimo que defiende frente a las intromisiones que nada aportan.