Opinión | Blanco sobre negro

Pacto Xenófobo

Migrantes menores

Migrantes menores

La dignidad humana debería estar por encima de todo, por desgracia es un concepto que el presidente del Gobierno parece no conocer. Tal y como estamos presenciando en los últimos días con el pacto xenófobo de Pedro Sánchez con Junts, donde los independentistas están decidiendo la política migratoria de España.

El reparto de menores migrantes no se está realizando con la dignidad que se merece porque no se están preocupando por la atención adecuada de estos niños, ni si existen los recursos suficientes para ellos.

¿Un partido que se ha puesto la medalla de progresista puede tratar a los menores como moneda de cambio para que su líder esté enchufado a la Moncloa? Son menores, no son números, impuestos o cifras de desempleo, hay que tratarlos como tal, con dignidad y respeto, y con todos los recursos necesarios para una correcta acogida. Estamos viendo que de tanto pactar el PSOE con Junts y Bildu, ya piensa como ellos.

¿No creen que un asunto como es la acogida de menores migrantes que afecta a todas las comunidades autónomas debería consensuarse y hacerse de manera equitativa? Parece ser que el Gobierno de España no lo ve así. La Conferencia Sectorial de Inmigración de esta semana era el escenario perfecto para ello, pero en ningún momento se abordó ese reparto de menores. Casualidad, o no, 12 horas más tarde, el Gobierno Central lo acordaba bilateralmente con Cataluña, sin pensar en nada ni en nadie.

Es momento de ser serios, solidarios y no xenófobos, porque Extremadura está poniendo a disposición sus recursos, su personal y sus competencias de manera impoluta

¿Qué es lo que se esconde tras este pacto oculto de absoluta deslealtad por parte del Gobierno de España? Un pacto que demuestra una falta de transparencia, de oscurantismo y de respeto hacia todas las comunidades autónomas y hacia los propios menores que están tratando como mercancía.

Extremadura, siempre ha sido una tierra solidaria y siempre lo va a seguir siendo. En la actualidad, se acoge a 90 menores a pesar de que el número de plazas disponibles es de 80 plazas, lo que supone una ocupación del 112,5%, excediendo significativamente la capacidad establecida. Por ello, son imprescindibles los recursos para poder atender su acogida. Y es que uno de los grandes problemas que existe es la falta de una política migratoria nacional, porque no es posible que las propias comunidades autónomas —excepto Cataluña, no nos olvidemos— se tengan que enterar a través de los medios de comunicación de los menores que van a tener que acoger.

Este no se trata de un asunto con el que hacer política, sino que estamos hablando de la vida de cientos de menores migrantes no acompañados. Por eso, es momento de ser serios, solidarios y no xenófobos, porque Extremadura está poniendo a disposición sus recursos, su personal y sus competencias de manera impoluta. Esperamos lo mismo del Gobierno de España, respeto y diálogo para abordar algo tan sensible de manera conjunta.

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